Gratitud

Mucho se habla del poder de la gratitud. Se dice que puede ayudar a disminuir los efectos de la depresión y hasta a mejorar la salud. Una mañana lluviosa en la semana en la que se celebra el día de Acción de Gracias en Estados Unidos, decidí indagar un poco más sobre el “poder” de este sentimiento para entender mejor qué hay detrás de un “gracias”.

Alabar en voz alta

Las palabras ‘gratitud’, ‘grato’, ‘gracias’ vienen del latín gratia (honra o alabanza) que a su vez se relaciona con la raíz indoeuropea *gwere , que significa “alabar en voz alta”.  

En general, la gratitud es el sentimiento que experimentamos al recibir un favor o beneficio. La sentimos cuando apreciamos lo que recibimos y queremos expresar algo que ‘compense’ de alguna manera el valor recibido. Si lo pensamos, el primer paso para sentir gratitud es notar que se ha recibido algo, que se tiene algo o que se obtuvo algo de valor. Después de notarlo lo apreciamos, y por último expresamos gratitud.

Fulanito, mi amor…¿qué se dice?

A veces estos tres pasos suceden tan rápido que no nos damos cuenta, simplemente sentimos gratitud y ya. En muchísimas ocasiones decimos ‘gracias’ casi sin notarlo, de manera automática.

Probablemente a todos se nos enseñó la palabra mágica “gracias” como acto de cortesía o se nos corrigió tantas veces cuando no la usábamos, que tuvimos que aprender a decirla sí o sí. Seguramente recordamos con un poco de manía aquel “(agrega tu apodo con tono de mamá o papá)… mi amor, ¿qué se dice?” y nos obligamos a siempre dar las gracias. 

Nadie difiere con que dar las gracias sea algo bonito y demuestre buenos modales, pero por encima de esto, ¿qué se siente al profesar gratitud de manera consciente y más profunda? ¿existe alguna diferencia? ¿en qué nos beneficia?

¿Un superpoder? Sí, gracias.

De acuerdo con muchos estudios, la práctica de la gratitud si puede llegar a ser muy poderosa y transformadora a pesar de su simpleza. 

Las personas que demuestran gratitud de manera constate y activa — vamos a llamarlas ‘personas gratas’ — pueden notar y apreciar lo positivo en el mundo, observar su abundancia, y tienden a ver sus vidas y experiencias como ‘regalos’ por los cuales estar agradecidos. La gratitud es una actitud o una orientación en sus vidas de manera constante. La gratitud está presente en sus días frecuentemente. 

Yo creo que soy una de esas personas “gratas”. Nunca lo he visto como algo bueno o malo de mi personalidad, simplemente me empecé a dar cuenta de que me llegan pensamientos de gratitud constantemente a la mente, así como:

  • “Hmm, cómo me gusta esta sopa, siento mucho agradecimiento por el cocinero del restaurante por prepararla”
  • “Me siento afortunada de poder pagar este viaje de vacaciones tan maravilloso” 
  • “No me gustó que me el médico me hubiera hecho esperar antes de mi cita, pero esa media hora de espera me permitió terminar el libro que estaba leyendo, ¡gracias!”

A medida que me empecé a adentrar en el tema de mindfulness, lo empecé a notar más y más. Qué interesante. Y notaba que entre más atención le prestaba al sentimiento de gratitud, éste más crecía y entre más grande se hacía, mejor me sentía yo. Es decir, entre más consciente era de mi sentimiento de gratitud, más notaba la presencia de positivismo, plenitud y alegría en mi vida. El placer de vivir aumentaba de manera concreta, palpable, vívida, directa… ¡un superpoder!

Sabiendo esto, ahora cultivo la gratitud de manera proactiva y la considero un elemento primordial de la Plenitud. 

A pesar de notar de manera muy directa el efecto de la gratitud en mi vida a nivel emocional, quise averiguar un poco más sobre beneficios adicionales de la gratitud. 

Salud física: Se dice que las personas que practican gratitud con frecuencia tienden a experimentar menos dolores y se consideran más saludables que otras personas. ¿De verdad puede ser posible? Se me hacía un poco exagerado que un sentimiento específico pudiera tener un efecto directo en la salud. Sin embargo, muchos estudios lo validan. 

Este estudio de 2013 con 962 participantes presenta resultados sobre la conexión entre la gratitud y la salud física. Los resultados indican correlación positiva entre la gratitud y la salud mental, la tendencia hacia las actividades saludables y la voluntad de buscar ayuda cuando se tienen preocupaciones de salud. Todos estos aspectos contribuyen a una mejor salud física. También en cierto que una persona grata tiende a tener agradecimiento por su cuerpo, lo cual le ayuda a tomar mayor cuidado de éste. 

Salud mental. La gratitud reduce emociones tóxicas y negativas como el resentimiento, la frustración, la envidia y la rabia.  Existe evidencia, incluyendo un estudio del Journal of Research in Personality que muestra cómo la gratitud reduce la frecuencia y duración de los episodios de depresión. En realidad, tiene sentido: es muy raro poder sentir envidia o frustración y gratitud a la vez. Inténtalo por unos segundos y verás que no son emociones compatibles. 

Adicionalmente, la gratitud nos ayuda a aumentar el efecto de lo positivo que nos sucede en la vida. Cuando notamos que algo positivo está sucediendo, la gratitud nos lo ayuda a aumentar, magnificar o percibir con mayor fuerza. Es como si fuera una lupa poderosísima que, al ser colocada sobre algo positivo, nos lo aumenta de tamaño. ¡Eureka, otro superpoder!

“La gratitud es un segundo placer que prolonga un primer placer: es como un eco de alegría a la alegría sentida”                                                 —Citas de André Compte Sponville

Mejores interacciones sociales. De acuerdo con el investigador Robert Emmons, la gratitud también ayuda a relacionarse mejor con otras personas pues nos aumenta la compasión, generosidad, intención de servir y hasta nos puede hacer más sociables y disminuir la tendencia al aislamiento.  Otros estudios han encontrado que la gratitud aumenta el auto-estima, lo cual ayuda a reducir la comparación con los demás; en lugar de sentir envidia porque otros tengan cosas ‘mejores’, las personas gratas aprecian los logros de las otras personas y se sienten agradecidas con lo que ya tienen.

PRACTIQUEMOS: Gratitud como actitud

Creo firmemente que para poder ser felices y tener Plenitud en nuestras vidas debemos aumentar nuestros niveles de gratitud. Lo bueno es que todos tenemos la habilidad de cultivar gratitud. Veamos algunos ejemplos y ejercicios que nos pueden ayudar:

  • Meditación sobre la gratitud (20 minutos): 
Esta es una meditación 100% enfocada en la gratitud. 
  • Diario de gratitud. Puedes desarrollar una práctica en la que escribes sobre las cosas por las cuales sientes gratitud. Puedes incluir los regalos de la vida que recibes o todas las cosas que disfrutas de tu vida actual, tal y como es. No solamente puede ayudar a aumentar gratitud en un momento donde te sientas lleno y alegre, sino que también puede ayudar cuando no te sientas tan bien y lo leas en el futuro. 
  • Afirmaciones u oraciones. En muchas tradiciones religiosas y espirituales existen oraciones sobre la gratitud. Puedes usar una de ellas, o si no la tienes, crea una tuya personal. A mí me gusta una afirmación que aprendí en un retiro con Isha Judd en México y dice: “gracias al Amor por mi experiencia humana en su perfección”. La repito con frecuencia y entre más me adentro a su significado, más me ayuda. 
  • Usa tus sentidos. La grandeza de nuestra habilidad de ver, tocar, sentir, oler y oír es frecuentemente ignorada. Recordar todo lo que podemos hacer con nuestros sentidos (o lo difícil que sería perder uno de ellos) nos recuerda lo maravilloso y milagroso de tenerlos. Es un regalo que podemos apreciar sin mucho esfuerzo.
  • En lugar de… escoge gratitud. Este es un ejercicio muy útil cuando nos estamos quejando sobre algo en nuestras vidas, inspirado en un blog de Vanessa Loder. Puedes verle el lado positivo a tu situación, simplemente escogiendo gratitud.  Por ejemplo, cuando te das cuenta que hay una montaña de platos sucios en la cocina, nótalos y da las gracias por tener comida en casa.  Otros ejemplos: Doy gracias por…
    • Platos sucios = porque tengo comida en casa
    • Alarma muy temprano en la mañana = porque tengo un trabajo 
    • Niños gritando = porque están saludables
    • Vecinos ruidosos = porque tengo una casa cómoda donde vivir
    • Ropa sucia = porque tengo dinero para poder vestirme
    • Jefe gruñón = porque puedo practicar paciencia (bueno, quizás este se pasa un poquito y no es tan fácil de agradecer, pero entiendes la idea, ¿no?)
  • Escoge algo que te lo recuerde: Dado que es tan fácil que se nos olvide tener una pausa para expresar gratitud, puedes crear avisos o algo que veas con frecuencia y te lo recuerde. Puede ser un autoadhesivo en tu escritorio, un símbolo, una planta o hasta una persona que no te caiga muy bien y te ayude a recordar las cosas por las cuales estás agradecido. También puedes usar algún sonido u olor como elemento elegido. ¡Cualquier cosa funciona!

“No es la felicidad lo que nos hace sentir agradecidos. Es la gratitud lo que nos hace felices”                                 — David Steindl-Rast

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Propósito

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“Permite que tu entusiasmo sea tu brújula”

La verdad no sé bien dónde escuché esta frase por primera vez, pero me encanta.

Recuerdo los momentos en los que he tenido que tomar una decisión en el pasado. Esos momentos decisivos en nuestro camino que nos llenan de ansiedad: ¿Qué ruta elegir? ¿qué decisión tomar? ¿para qué vine al mundo? ¿cuál es mi misión?

Cuando tenía más o menos 16 años me preocupé mucho sobre mi carrera profesional. ¿Qué debería estudiar en la universidad? Economía, medicina, arquitectura, negocios… tantas opciones y qué difícil escoger. No tuve muchas personas que me guiaran en este proceso que, por simple que pareciera, me llenaba de ansiedad. También me sentía mal al preocuparme (me preocupaba mi preocupación, típico en mí) pues sabía que muchas personas no tenían la oportunidad de estudiar o elegir lo que querían hacer, y yo sí tenía esa opción.

Ojalá hubiera tenido a alguien que me dijera “utiliza tu alegría o tu entusiasmo como brújula”. Enfócate en aquello que te hace brillar los ojos de alegría y satisfacción. Escoge el camino que te llena de curiosidad y en el cual podrías pasar largas horas sin darte cuenta. Esa ruta, probablemente, te guíe hacia tu propósito.

Una pieza clave para vivir en plenitud es encontrar nuestro propósito de vida. Sin embargo, solamente pensar en ello puede resultar abrumador. ¿Por dónde empezar? ¿qué debo hacer para encontrar mi propósito? ¿qué pasa si soy muy joven y no tengo las herramientas necesarias? ¿qué pasa si ya me siento demasiado viejo para hacer cambios de vida? ¿existe UN sólo propósito? ¿qué pasa si nada me apasiona? La respuesta continúa siendo: utiliza tu alegría, tu entusiasmo o tu gozo como brújula.

¿Qué tiene que ver el entusiasmo con mi propósito? Poco a poco he encontrado que están muy relacionados pues nuestro ser profundo se expresa a través del gozo, el amor y el sentirse emocionado. Y nuestro ser profundo quiere que alcancemos nuestro propósito en esta experiencia humana, así que cuando te acercas a tu propósito, te sientes alegre y con sentido de realización. Esa es una gran señal de lo que tu alma quiere que realices. 

Mi papá un día me explicó el la etimología de la palabra ‘entusiasmo’:

El sustantivo entusiasmo procede del griego enthousiasmós, que viene a significar etimológicamente algo así como ‘rapto divino’ o ‘posesión divina’. En efecto, el sustantivo griego está formado sobre la preposición en (dentro) y el sustantivo theós (dios).

entusiasmo = en dios

El escritor Ainslie Macleod quien se especializa en ayudar a las personas a obtener claridad sobre su propósito, nos dice: “todas las vidas tienen un propósito, incluyendo la tuya. Tu propósito de vida no es un misterio; simplemente necesitas que se te recuerde de lo que tu alma escogió para esta vida antes de que nacieras”. En su libro La Instrucción Ainslie explica:  “¿cuál es tu propósito? La respuesta es simple: estás aquí para vivir la vida que tu alma tiene la intención de experimentar (…) hacer eso es clave para el despertar. Al llevar una vida que esté en armonía con los deseos de tu alma, tu camino en este plano se desarrollará en maneras que son compatibles con quien eres y el resultado será gozo verdadero”.

Según la revista Semana  en el artículo Las claves de la felicidad según Harvard, “hay evidencia científica muestra que tener una meta, un proyecto, un sueño que le dé sentido a la vida redunda en bienestar porque funciona como un motor interno que  sirve para sobrellevar los obstáculos. Estudios recientes han mostrado que las personas felices que no tienen un claro sentido de propósito cuentan con las mismas probabilidades de padecer problemas de salud que aquellos que enfrentan una adversidad crónica”.

¿Cómo encontrar mi propósito?

A continuación te comparto los pasos y las herramientas que me han sido útiles a mí para encontrar mi camino (aunque siento que aún no he terminado y seguiré usándolos).

1. Autoconocimiento. El primer paso es permitirnos conocernos a profundidad. Suena extraño que a veces no conozcamos tan bien a la persona con la que pasamos más tiempo: nosotros mismos. Aprender a conocernos es fundamental para los siguientes pasos. Permite darte permiso para conocerte más, poner atención a las respuestas que tiene tu mente, tu cuerpo y tu ser emocional con diferentes situaciones. Toma nota de lo que vas reconociendo en ti. Conoce de manera concreta y tangible qué te gusta, qué te disgusta, qué te llena de alegría, qué te enoja, qué te sale hacer de manera muy fácil, qué se te dificulta, cuáles son tus talentos, qué te da mucha curiosidad o qué te es indiferente.

2. Aceptación. El segundo paso para encontrar tu propósito es aceptar varias cosas:

a) A ti como ser físico, es decir, tu cuerpo, tus habilidades mentales, tu inteligencia, tus talentos y tus flaquezas.

b) Tu situación en mundo, incluyendo tu familia, tus recursos materiales, las leyes de tu país, las normas sociales que te rigen, etc.

c) Tus valores y principios. Ellos tienen una razón de ser y no deberían ser negociables.

d) Aceptar y abrirle campo a lo que pueda venir como tú propósito, que puede o no estar alineado en este instante con tu situación, tus normas, deseos de tu familia, etc.

3. Curiosidad. Hay dos tipos de curiosidad que valen la pena resaltar.

El primero es tener curiosidad continua sobre ti mismo, lo cual va muy de la mano con el #1, autoconocimiento. Emocionarte al descubrir algo nuevo sobre ti mismo. Tener un deseo constante de saber más sobre ti, sobre lo que te gusta, y sobre lo que quieres. Es una curiosidad amorosa, paciente y bondadosa.

El segundo tipo de curiosidad tiene que ver con las actividades o temas que te interesan. Préstale atención a lo que te genera curiosidad en el mundo. Hay tantos, tantos temas que podrían interesarte, pero seguro que hay algunos que te generan interés por encima de los otros. ¿Cuáles son?

Cierra los ojos y trata de recordar los temas que has buscado en Google en los últimos 6 meses sin que nadie te lo pidiera o sin razón particular. Esos temas que te llevan a comprar libros, revistas o descargar documentos en internet o buscar cursos constantemente.

¿Qué te generaba curiosidad cuando eras pequeño o pequeña? ¿qué te sigue generando intensa curiosidad?

4. Conocimiento. Dado que tu curiosidad te ha hecho buscar y querer aprender sobre ciertos temas en particular, hay altas probabilidades que hayas desarrollado habilidades y crecido tu conocimiento en esas áreas. Cómo resultado, es posible que otras personas acudan a ti para que les ayudes con esos temas o actividades.

Pregúntate: ¿en qué área me ven otras personas como experto? ¿en qué áreas he acumulado mucho conocimiento? Puede ser que tu propósito no esté ligado a tu área de conocimiento, pero es igual importante tener esto en cuenta.

5. Entusiasmo. Bueno, esta la veías venir, ¿no?
El diccionario define esta palabra como “Emoción intensa y placentera causada por algo que gusta mucho”. ¿A quién no le gustaría vivir en un estado de emoción intensa y placentera?

Para mí gozo es esa alegría profunda y simple que sientes al experimentar algo. Esa jovialidad, energía positiva y gusto que sentimos bajo ciertas circunstancias.

La única manera de saber lo que te trae gozo es experimentando con muchas cosas diferentes. ¿Cómo vas a saber que, por ejemplo, trabajar con cerámica te encanta, si nunca lo has intentado? ¿cómo darte cuenta de que tienes gran amor y pasión por los caballos si no pasas tiempo con ellos? Explora, intenta cosas nuevas, lánzate a descubrir nuevos temas y observa tu reacción con curiosidad. ¿Qué te genera alegría o jovialidad? ¿Qué actividad podrías pasar haciendo por mucho tiempo sin si quiera notar que las horas han pasado?

6. Misión. La historia de tu vida personal probablemente ha sembrado semillitas en ti sobre la manera en la que puedes servirle al mundo.

Por ejemplo, una mujer que vio a su madre sufrir abuso doméstico crece para convertirse en defensora de las mujeres y crear una fundación sin ánimo de lucro en contra del abuso doméstico. Un ingeniero que tiene un hijo sordo se enfoca en diseñar tecnologías para ayudar a personas con enfermedades auditivas. Un joven cuyo hermano mayor muere de cancer se convierte en oncólogo.

¿Qué parte de tu historia familiar o social ha tenido influencia en lo que considerarías tu misión?

7. Vocación. Imagina que eres parte de una tribu en una isla lejana y sin contacto con el resto del mundo (digamos que es un escenario como el de la película ‘Moana’). Solamente existen tareas básicas para sobrevivir y mantener a la tribu feliz y a salvo.

¿Cuál sería el rol que desempeñarías de manera natural en un ambiente así?

Me hice esta pregunta hace poco y me di cuenta que yo rápidamente me convertiría en profesora y también haría algo creativo como arte, artesanías o literatura. Este fue un mensaje clarísimo para mí que debo seguir explorando la docencia, escritura y el arte.

8. Vulnerabilidad. La investigadora y escritora Brené Brown ha investigado el tema de vulnerabilidad a profundidad (te recomiendo su libro Los Regalos de la Imperfección). Ella encontró que permitir que los demás te vean sin ningún tipo de máscaras es clave para vivir una vida con significado profundo, con valor y con propósito.

A veces esto significa ser valiente y lanzarse al ruedo sin tener todo planeado o sin que sea perfecto.

9. Seguir los mensajes del corazón vs. del ego.  Seguir los impulsos y las señales que vienen del ser divino y no aquellos que vienen del ego (ver sección “Profundicemos” abajo).

***

Creo que es importante diferenciar nuestro propósito de nuestro trabajo o actividad del día a día. No todas las personas pueden tener la fortuna de convertir su pasión en su trabajo. Sin embargo, es importante dedicarle tiempo y energía a nuestro propósito.

En mi caso, estoy muy contenta con mi trabajo en el área de negocios en Google. No obstante, siento un llamado muy fuerte para escribir este blog. No es parte de mi trabajo diario y no necesito que lo sea. Este es un proyecto de vida que quiero continuar independientemente de mi trabajo, por ahora. No sé a dónde me va a llevar, pero no importa, lo siento como mi propósito y por eso le dedicó tiempo y energía. No fue fácil empezarlo y tuve muchas dudas sobre mi capacidad de hacerlo, pero confieso que me apasiona, me gusta… ¡me recontra-encanta trabajar en este proyecto! Entonces, ¿qué importan los resultados? Lo hago por el simple hecho de que no puedo no hacerlo. Me llama, me atrae, me envuelve, me atrapa de la manera más alegre y satisfactoria del mundo. Así que, ¿por qué no hacer más de ello? Aquí me tendrán por largo rato 😉

Y a ti, ¿Qué te súper encanta, te apasiona, te llena de gusto, gozo y alegría? ¿Qué es eso que no puedes NO HACER? ¿Lo podrías mezclar con tu trabajo? Si no puedes por ahora o no quieres combinarlo con tu trabajo, ¿podrías dedicarle más tiempo y energía cada semana? ¿cada día?

Dedicarle tiempo y energía a aquello que nos trae gozo y satisfacción nos va a generar… más gozo y mayor satisfacción en nuestras vidas. Entonces, ¿qué estamos esperando?

Ikigai: La razón de ser

Ikigai (生き甲斐, pronunciado [ikiɡai]) es un concepto japonés que significa ‘razón de ser’.  El término está compuesto por dos palabras: iki (wikt:生き) que significa ‘vida, estar vivo, vitalidad’ y  kai (甲斐) que quiere decir ‘efecto, resultado, fruto, uso, beneficio’. Creo que podría parecerse al término francés raison d’etre que usamos comúnmente. 

“Tu propia auto-realización es el mayor servicio que le puedes ofrecer al mundo” – Ramana Maharshi

En la cultura de Okinawa, ikigai es considerada la ‘razón por la cual nos despertamos en la mañana’, la razón para disfrutar la vida. En esta charla TED, Dan Buettner explica que este concepto es una de las razones por las cuales las personas en esa zona tienen tan larga vida.

Yo personalmente creo que solamente vivir y ser es suficiente razón para despertar cada día, pero lo que si es cierto es que cuando alineamos nuestro día a día a nuestro propósito superior la dicha en nuestra vida si que aumenta considerablemente. Estamos en un espacio de mayor plenitud.

La siguiente imagen nos explica el concepto de ikigai. ¿Cuál es el tuyo?

A pesar de que ikigai parecería estar más enfocado en la parte laboral, nunca es tarde para alinear tus actividades diarias a tu propósito. Cada día puedes descubrir nuevos aspectos y tu propósito puede evolucionar a medida que tú evolucionas.

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“Nuestro llamado es donde nuestra alegría más profunda y el hambre del mundo se encuentran” 
Teólogo Frederick Buechner

 

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Ejercicio 1:

Algo que te puede ayudar a identificar tu propósito es escribir todas las noches las actividades, experiencias o temas que te generan alegría cada día. ¿Notas algún patrón?

¿Qué me generó alegría hoy?

¿Qué actividad estaba haciendo cuando me sentí realizado o lleno de satisfacción?”

¿En mi día a día qué me llena de ilusión?

Ejercicio 2:

Haz el diagrama de ikigai para tu vida. Responde a las siguientes preguntas:

¿Cuáles son mis talentos?

¿Cuáles son las actividades que amo hacer?

¿Por qué cosas me pagarían o me ven como experto?

¿Cuál es la necesidad del mundo en la que yo podría contribuir?

Basándote en tus respuestas, identifica: tu vocación, tu pasión, tu misión y tu profesión

Ejercicio 3:

Ainslie Macleod tiene un quiz (en inglés) que te permite entender más sobre lo que él denomina, tipo de alma. Puedes tomar el quiz aquí si esto es algo que te llama la atención.
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Cuando estoy en el proceso de encontrar mi propósito, cómo podría diferenciar entre el llamado del ego y el llamado del corazón/alma?

Mica Akullian, en su libro Healing Through Awakening explica: “La diferencia entre deseo del ego versus los deseos del corazón, se reducen a motivación. La motivación del corazón es permitir mayor libertad, felicidad, gozo, y conexión, mientras que la motivación del ego es tener más para si mismo, sobresalir, sentirse especial y separado de los demás (…) Para saber qué comportamiento está alineado con el Universo, es necesario estar conectado fuertemente con tus sentimientos y tú corazón, permitiendo recibir guía directamente del la Inteligencia Superior. Para lograrlo, el ego debe disolverse y la mente debe aquietarse. Una mente quieta te ayudará a sentir la diferencia energética entre escoger amor versus escoger miedo, y te ayudará a escoger la opción del amor (…) El corazón no está interesado en el objetivo o la meta, sino en el crecimiento y el aprendizaje que sucede a lo largo del camino”.

En este audio explico la diferencia entre los mensajes del corazón y los mensajes del ego:

MENSAJES DEL EGO VS. MENSAJES DE LA DIVINIDAD

 

 

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Para profundizar en el tema de Propósito:

The Instruction, Ainslie MacLeod (inglés)

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Morir para ser Yo, Anita Moorjani

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Libro & Podcast “When to Jump” (inglés)

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Libros

Estos son mis libros recomendados sobre plenitud, mindfulness, crecimiento personal y mucho más.

¿Por dónde empezar?

    • El Poder del Ahora, Eckhart Tolle
    • El Monje Que Vendió Su Ferrari, Robin S. Sharma
    • Morir Para Ser Yo, Anita Moorjani
    • ¿Por qué caminar si puedes volar?, Isha Jude
    • Los Dones de La Imperfección, Brene Brown
    • Busca en Tu Interior, Chade-Meng Tan
    • En Defensa de la Felicidad, Matthieu Ricard

¿Por dónde seguir?

    • El Universo Te Cubre Las Espaldas, Gabrielle Bernstein
    • Salud Perfecta, Deepak Chopra
    • Una Nueva Tierra, Eckhart Tolle
    • Volver al Amor, Marianne Williamson
    • Y Si Esto Ya Es el Cielo?, Anita Moorjani
    • El Poder De Ser Vulnerable, Brene Brown
    • Anatomía del Espíritu, Caroline Myss
    • Donde Quiera que Vayas, Ahí Estás, Jon Kabat-Zinn
    • La Búsqueda de la Felicidad, Tal Ben- Shahar
    • La Auténtica Felicidad, Martin Seligman

Para siempre:

  • Un Curso de Milagros

Algunos títulos en inglés, muy recomendados:

    • Self-Compassion, Kristin Neff.  Un libro sobre los estudios realizados por Kristin Neff sobre la auto-compasión, mezclado con un recuento de la vida personal de la autora. Cambia completamente nuestra idea sobre nuestra relación con nosotros mismos, basado tanto en experiencias reales como en estudios científicos. Aquí también está el TedTalk de Kristin en YouTube.
    • Healing Through AwakeningMica Akullian. Presenta el proceso de sanación física que pasó el sicólogo Mica a nivel personal y la manera en la que el despertar espiritual ayuda a sanarnos en todos los campos. Mica ofrece sesiones personales a través de skype o teléfono, lo puedes contactar aquí.
    • Altered Traits, Daniel Goleman and Richard Davidson. El último libro de los investigadores y reconocidos escritores enfocado a presentar la evidencia científica sobre el impacto de la meditación y las prácticas contemplativas en el ser humano.

¿Cuál ha sido el libro que más te ha inspirado? Déjame un comentario abajo con el nombre del libro, el autor y por qué te gustó tanto.

Meditación & La “brecha”

Hace algún tiempo, caminando por las calles de San Francisco, llegó a mis manos una hoja de papel con un texto cuyo título ya había visto miles de veces: “¿para qué meditar?”. Dado que lo tenía en la mano y tenía tiempo para leerlo, lo ojeé y luego me absorbió completamente. Es una de las explicaciones más completas que he leído sobre la meditación. Aquí está el texto, que, según el papel fue escrito por el filósofo americano Dr. Wayne Dyer en el libro “Getting into The Gap”. No sé si el libro existe en español, la siguiente es mi traducción:

¿Para qué meditar? Muchas personas en algún momento u otro han considerado esta pregunta y han generado diferentes tipos de respuestas. Muchas de las razones para meditar incluyen reducir estrés, cultivar paz, eliminar fatiga, reducir el proceso de envejecimiento, mejorar la memoria, encontrar claridad de propósito, y hasta sanación. Todos estos son motivos poderosos para empezar una práctica de meditación. ¿A quién lo le gustaría la vida de salud, felicidad y propósito que sería el resultado de estos beneficios? Sin embargo, todas estas razones pierden significado frente a la noción de que la meditación es nuestra manera de tener contacto consciente con Dios.

La razón principal de hacer de la meditación parte de la vida diaria es unir fuerzas con nuestra energía sagrada y retomar el poder de la Fuente (Dios). A través de la meditación podemos llegar a la abundancia de la energía creativa que reside en nosotros, y a una experiencia de vida más significativa, lo que nos enriquece permanentemente. Al meditar, llegamos a conocer a Dios, en lugar de aprender sobre Él.

(…)

Cuando meditamos, comenzamos a calmar la mente. A medida que nos volvemos más adeptos a ir al silencio interno, llegamos a conocer la paz de Dios en nuestro ser entero. Intuitivamente buscamos unión con nuestra Fuente creadora. Silencio o meditación, es el camino a ese centro. Podemos hacer contacto consciente con Dios, transcender las limitaciones de un mundo dicótomo, y retomar el poder que sólo está disponible para nosotros cuando estamos conectados con la Fuente. Esto es a lo que yo llamo entrar en la brecha. Es donde creamos, manifestamos, sanamos, vivimos y realizamos a un nivel milagroso. La brecha es el poderoso silencio al que podemos acceder a través de la meditación. Al entrar en esta brecha elusiva entre un pensamiento y otro, podemos acceder quietud (…)

Nuestra razón final para meditar es adentrarnos en esa brecha donde podemos entrar a un lugar sagrado y conocer el poder ilimitado de la Fuente (…) Pero si has intentado meditar antes, sabes que tus pensamientos no estarán quietos.

Pienso que ayuda imaginar mi mente como un estanque. La superficie del estanque es similar a mi charla mental. En la superficie del estanque hay disturbios. Allí están las tormentas, deshechos, congelando y descongelando, por toda la superficie. Bajo la superficie del estanque hay una quietud relativa. Aquí es tranquilo y pacífico. Si es verdad que, como se ha dicho, tenemos cerca de 60.000 pensamientos separados y frecuentemente desconectados durante el día, entonces nuestra mente es como un estanque que tiene muchos disturbios por el agua picada. Pero bajo esa superficie de charla está la brecha donde podemos conocer a Dios y obtener el poder ilimitado de reconectarnos con la Fuente.

Meditar es una manera de aquietar nuestra caja de pensamientos y nadar por debajo de la superficie. Aquí es donde podemos estar en quietud y conocer a (no conocer sobre) Dios. Si tenemos cerca de 60.000 pensamientos todos los días, entonces en todas nuestras horas despiertos es poco probable que en algún momento tengamos la posibilidad de tener espacio en medio de nuestros pensamientos. ¿Cómo podríamos? Con un pensamiento que lleva al siguiente, estén racionalmente conectados o no, simplemente no hay tiempo ni lugar para adentrarnos en la brecha entre pensamientos. Mas es precisamente en esa brecha donde la magia y las posibilidades infinitas nos esperan”.

Dr. Wayne Dyer


 

El escrito me gustó tanto que al regresar a casa hice este video en un estanque. El movimiento de la luz representa los disturbios de la mente. Un pensamiento lleva a otro y luego a otro. En el fondo, calma total…

 

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Los 5 Principios

Al intentar resumir las herramientas prácticas que me han ayudado a mí en mi camino hacia la plenitud, encontré que todas empezaban por P y son las siguientes:

Pausa, Presente, Permitir, Perspectiva, Propósito

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Siguiente artículo recomendado: Pausa

PD: Podrás notar que como soy una profesional y profesora de marketing, no podía dejar la idea de las 5 Ps de lado, pues son parte crucial de cualquier plan estratégico. Igual pasa en nuestras vidas; estos elementos son necesarios para estar en plenitud 🙂.

PD2: Pronto escribiré sobre cada uno de los principios a profundidad.