Abundancia

Hace muy poco decidí dejar mi trabajo como gerente de marketing en Google después de 7 años y empecé a trabajar en una organización sin ánimo de lucro, cuya misión es enseñar mindfulness, inteligencia emocional y liderazgo en todo el mundo. En otra ocasión les contaré más sobre esa transición que fue un proceso interesantísimo y ha generado aprendizajes muy jugosos y profundos en mi vida. Lo resumiré aquí diciendo que simplemente tuve un llamado para alinear mi día a día con mi propósito superior** y después de que el universo me diera varios empujoncitos, decidí dar el salto.

Empiezo este escrito hablando sobre esa transición porque me generó muchas preguntas acerca de la abundancia y miedos relacionados con la escasez y el futuro. Este cambio de trabajo requeriría una reducción bastante considerable en mi salario y prestaciones y por ende un cambio de estilo de vida, para el cual no sabía si estaba preparada. La pregunta que más dio vueltas en mi cabeza durante varios meses antes de tomar la decisión fue: ¿vale la pena “sacrificar” mi estilo de vida por algo incierto, a pesar de que sienta que puede ser el cambio que necesito?

He de confesar que en algunos días no tan buenos, hice afirmaciones negativas como:

  • “Tendré que trabajar muy duro para demostrar mi valor en el nuevo trabajo”
  • “Hacer lo que amo y tener abundancia económica son polos opuestos, debo elegir uno”
  • “No voy a poder tener el estilo de vida que me gusta si escojo un camino alineado con mi propósito”

También me hice preguntas existenciales negativas, tales como:

  • ¿Estaré destinada a vivir con carencias por el resto de mi vida?
  • ¿Quién soy yo para buscarme un trabajo que “esté alineado con mi propósito” teniendo uno estable y de buen nombre… para qué buscar lo que no se me ha perdido?
  • ¿Cuántas personas no querrían tener mi trabajo actual, por qué busco algo diferente de lo que tengo, en lugar de conformarme con ello?
  • ¿Podré con este nuevo reto?
  • ¿Si no tomo esta oportunidad ahora, probablemente nunca más tenga una parecida. Será que me arrepentiré eternamente si no hago el cambio?
  • ¿Será que hay alguien mucho mejor que yo que merezca más ese puesto de trabajo?
  • ¿Qué pasa si todo sale mal y me quedo sin trabajo y no tengo manera de pagar el alquiler de mi apartamento o comida para subsistir y me muero de tristeza o hambre, sola bajo un puente de la ciudad?

No sé si les pasa, pero hay días en los que mi mente tiene una gran habilidad e imaginación fantástica para llegar a finales catastróficos, como ese último, a la velocidad de la luz. Ah, la mente…

Ahora que reflexiono sobre esto, todas estas preguntas ahondan en el tema de la abundancia. Así que quise investigar más sobre la abundancia y esto fue lo que encontré:

  1. La abundancia no se limita a lo económico.
  2. Para tener abundancia, hay que primero ser abundante.
  3. Hay suficiente para todos.
  4. Una vida abundante no es un lujo, es nuestro derecho innato.
  5. Los bloqueos frente a la abundancia se pueden cambiar.

Veamos lo que descubrí para cada uno de estos puntos:

1. La abundancia no se limita a lo económico

Es común pensar en la parte financiera una vez oímos la palabra abundancia. Claramente la prosperidad económica es un aspecto importante, pero existen muchos otros que hacen nuestra vida rica y abundante, incluyendo:

  • Personas a nuestro alrededor que nos apoyan.
  • Oportunidades que se presentan en nuestra vida.
  • Talentos y nuevas habilidades adquiridas.
  • Regalos de otras personas.
  • Recursos naturales como agua potable o frutos de los árboles.
  • Cariño de nuestras mascotas.
  • El tiempo y el talento que otros nos ofrecen.
  • Coincidencias que suceden y terminan ayudándonos.
  • Personas que aparecen ‘de la nada’ para apoyarnos o solucionarnos un problema.
  • La creatividad que necesitamos para resolver situaciones o inventar algo nuevo para el mundo.
  • Nuestro tiempo (muchos admiten que vale muchas veces más que el propio dinero).
  • La salud física y mental. Sin ellas es imposible crear, trabajar y obtener nuestros deseos.
  • La sabiduría y el crecimiento espiritual.

Es una lista larga, y seguramente podríamos incluir muchas más cosas en la lista. ¿En qué aspectos tienes abundancia en este momento? ¿en qué otros has tenido abundancia en el pasado? Tu lista probablemente te demuestra que son muchos los ámbitos de la vida en los que podemos tener abundancia además de la prosperidad económica.

2. Para tener abundancia, hay que primero ser abundante

Probablemente no sea la primera vez que te encuentras con la importancia de una mente abundante para atraer abundancia. Yo siempre lo he encontrado tanto leyendo sobre este tema como en mi vida personal. Y es que no se trata solamente de pensar, imaginar, visualizar o desear la abundancia (es decir, dejar en procesos mentales); es aún más importante llevarla a tu realidad en la manera que actúas, en las palabras que dices, en tu comportamiento y en lo que proyectas. Lo podríamos resumir utilizando el término “encarnar la abundancia”.

Maria José Flaqué explica en su libro Una Nueva Realidad (que salió a finales de 2018 y te lo recomiendo para profundizar en el tema de la abundancia):

“La vida responde en todo momento a la frecuencia más poderosa que emites, y esa es la de tu corazón. Observa (…) desde qué espacio estás tomando tus decisiones, si es de un espacio de escasez o uno de abundancia. Tu vida responderá a la frecuencia que emites no a quien crees en tu mente que eres. Por medio de tus pensamientos, emociones, actos y palabras estás diseñando tu realidad externa. Es muy difícil crear y sostener una realidad ficticia que sólo está en la mente. Para materializar tus sueños hay que vivir plenamente esa experiencia de abundancia y ser una persona que actúa, siente, piensa y toma decisiones basada en la perspectiva de un mundo abundante (…) El cuerpo físico necesita vibrar en esa frecuencia para sentirse realmente abundante. Tienes que entrar en un espacio en el que estés profundamente conectado con tus emociones y tu experiencia de vida para poder vivir en esa nueva realidad antes de que ocurra, y tienes que ser esa persona abundante antes de tener lo que deseas”.

La abundancia no es algo externo que tenemos que buscar, o cruzar los dedos para tal vez alcanzar algún día. La abundancia la creamos en nuestro interior a partir de lo que somos y proyectamos. La abundancia es una energía (como todo), la cual podemos activar cuando la encarnamos. Algo así como una estación de radio que ya existe en el universo, pero cuyas ondas solamente llegan de manera clara a nuestros oídos cuando nos sintonizamos con ella.

Una de las formas más directas de sintonizarnos con la abundancia es dando: Ofreciendo, compartiendo, siendo generosos. Suena extraño que un paso crítico para recibir sea DAR, pero así es. Al entregarle algo al mundo, estás afirmando que ya lo tienes. De hecho, el mensaje que estás enviando es que rebosas de abundancia y quieres compartirla. Aquí es donde entra nuestra amiga la mente diciendo: “pero cómo es posible que pueda dar algo que literalmente no tengo ahora?”. Buen punto, querida mente. La respuesta es que podemos utilizar nuestra creatividad para generar la misma emoción que nos generaría el tener ese “algo”. Aquí te comparto algunos ejemplos:

  • Quiero atraer un nuevo trabajo –> ayúdale a alguien más a conseguir un trabajo a través de tus contactos. Al ayudar a otra persona a conseguirlo, estás afirmando que sí es posible.
  • Quiero una relación de pareja estable –> ayúdale a otras personas a conocerse y celebra cuando veas una pareja estable como la que anhelas porque ellos te están demostrando que sí es posible.
  • Quiero que mi familia sea más generosa conmigo –> ofrécele generosidad con tu tiempo, tus detalles y todo aquello que tengas la oportunidad de darle.
  • Quiero un aumento de sueldo –> ¿ya exploraste darle un aumento a las personas de TU equipo? Observa lo que sienten cuando les informas sobre el aumento y siente alegría por ellos. Cuidar a tu equipo sin esperar nada a cambio te hará un mejor líder, y bueno, tal vez eso mismo te lleve a un ascenso o aumento de sueldo en algún momento.

Considera esta afirmación:

“Atraigo prosperidad de todas las formas posibles y la comparto generosamente. Cuanto más la comparto, más tengo”.

3. Hay suficiente para todos

En nuestro mundo actual esta creencia está muy fuertemente arraigada (por ahora). Y creo que nuestras culturas en Iberoamérica no son la excepción. Creemos que no hay suficiente en el mundo y que debemos ahorrar, guardar, acumular y a veces hasta pasarnos por encima de los demás para obtener lo que queremos. Tenemos como una ansiedad constante y prisa para conseguir cosas, especialmente materiales, antes de que alguien se las lleve primero.

No podemos negar que si hay muchos lugares en el mundo donde de manera literal hay recursos bastante limitados. Creo que si estás aquí leyendo esto, hay altas probabilidades de que este no sea no tu caso. Y si lo es, me encanta que busques dar pasos para cambiarlo. El mensaje principal aquí es que no amplifiquemos esa mentalidad limitada de manera constante porque los recursos del universo son ilimitados y no podemos dejar que nuestra abundancia dependa de factores externos.

Según los reconocidos escritores y líderes del crecimiento personal Deepak Chopra e Ismael Cala en su curso digital Creando Abundancia:

“Nuestro condicionamiento social nos ha llevado a creer que solamente existen ciertas cosas de las cuales disponer, una cantidad finita de dinero, o un número limitado de oportunidades. Bien sea que definamos la abundancia como riqueza material, amor, alegría, amigos o reconocimiento, proyectamos la idea de que estos recursos son escasos. Y que cuando se han ido, ya no regresan. Si esta ha sido su experiencia, la abundancia puede parecerle esquiva. Sin embargo, la consciencia pura incluye la potencialidad pura, es decir, que cualquier cosa es posible en el ámbito del espíritu (…) Si bien la consciencia colectiva reside en el mundo físico, el de la mente y la materia, la consciencia pura existe en la brecha entre pensamientos. Esta es la base de toda la creatividad, el lugar en donde se puede generar todo lo que se quiera, necesite o desee, sin límites”.

Nos puede ser difícil creer, realmente creer en lo profundo de nuestro corazón, que existe potencialidad infinita y que somos seres con poder creador ilimitado. A mí esta idea al principio me sonaba a cuento de charlatán, pero ahora lo creo firmemente. La única manera de comprobar si hay algo de cierto en esto o no, es utilizando tu vida como un laboratorio y probándolo. ¿Qué tienes que perder al experimentar con esta idea?

4. Una vida abundante no es un lujo, es nuestro derecho humano.

A menudo creemos que tener abundancia es un lujo de pocos que nacieron con suerte o han trabajado arduamente para conseguirla (y además tuvieron suerte). Pero qué tal si en lugar de verlo de esta manera nos damos cuenta de que todos, sin excepción, somos extensión de la Creación y Fuente de toda posibilidad. Como consecuencia, somos co-creadores innatos y hemos nacido con igual derecho y potencial para ser felices y abundantes.

Le tomé una foto a la lección del libro Una Nueva Realidad, el cual hace hincapié en este punto específicamente:

En cuanto a lo que denominamos “lujo”, tenemos cierta tendencia a medir nuestra abundancia de manera relativa, es decir, comparándola con la de otras personas a nuestro alrededor. Esto nos lleva a buscar puntos de referencia para validarnos y determinar nuestras metas. También nos hace entrar en una carrera de alcanzar, obtener y tener que resulta incesante. Lo que ayer anhelabas con tanta fuerza, hoy ni siquiera lo notas pues te enfocas en el siguiente objeto de deseo. Es una carrera sin meta que puede generar fatiga, inconformismo, estrés innecesario y desilusión.

¿Qué significa realmente la abundancia para TI, si no tuvieras a nadie con quien compararte? ¿qué es un lujo en realidad en TU vida?

Cuando interiorizamos que la riqueza de bienes no es lo único que representa abundancia, que ésta es algo que nace del interior y que los parámetros de abundancia en la sociedad han sido arbitrariamente creados, nos damos cuenta del gran poder interior de abundancia que tenemos todos por igual.

Deepak Chopra enseña que “una vida abundante no tiene que ver con comparaciones externas. Más bien, una vida en plenitud viene de nuestro ser interior, del conocimiento que uno fue creado con todo lo que necesita para ser feliz y exitoso y que podemos acceder a las semillas de la abundancia en cualquier momento. La verdadera abundancia no solamente es posible, sino que es nuestro derecho innato”.

5. Los bloqueos frente a la abundancia se pueden cambiar.

Vamos a empezar celebrando el significado de esta frase: ¡los… bloqueos…se…pueden…cambiar! No estamos destinados a lo que hemos vivido hasta el momento o lo que se nos ha enseñado. Tenemos la capacidad y el poder de cambiarlo. Después de adentrarme en el tema de la abundancia encontré dos características principales de nuestros bloqueos frente a ésta: el primero está relacionado con “no tengo suficiente” y el segundo con “no soy suficiente”.

Bloqueo #1: “No tengo suficiente”

Se manifiesta con ansiedad constante de tener más y más sin sentirse satisfecho. Esta mentalidad, que usualmente se refiera a cosas materiales o dinero, puede volverse un bloqueo para la abundancia, generar estrés, insatisfacción constante y desilusión. Al decir “quiero” estamos afirmando que no lo tenemos, que no existe en nuestra realidad. Veamos algunos de los comportamientos de esta mentalidad y la manera en la que la podemos cambiar.

Mentalidad “no tengo suficiente”

-No valoro u ofrezco compensación adecuada a los demás por su trabajo porque YO no tengo suficiente.
-Hago un esfuerzo excesivo por obtener cosas materiales.
-Guardo y quiero acumular de manera incesante.
-No ofrezco suficiente de mí para ayudar a otros.
-Siento envidia cuando otros consiguen algo que yo deseo.
-Busco descuentos, regalos, y regateo hasta con cosas muy insignificantes, sólo por el hecho de “ganar”.
-Presumo con arrogancia mis activos, con expresiones de “yo si tengo y tú no”.
-Pienso que el dinero hace a alguien mejor que a otro.
-No ayudo a quien me extiende la mano por miedo a que lo mío se acabe, se disminuya, se dañe o se gaste.

Mentalidad Abundante

-Agradezco con actos de generosidad por el trabajo o servicio de otros, compensándolos de forma adecuada y creativa si es necesario (ej: una palabra de agradecimiento, un comentario positivo en redes sociales, ofreciendo mi tiempo, etc.)
-Sé que la abundancia no es binaria. El que yo tenga ahora no significa que otros deban “perder” algo.
-Reconozco que la abundancia llega con facilidad. No es necesario esforzarme demasiado, estresarme o hacerle daño a otros por obtener algo.
-Suelto la presión y dejo que los deseos fluyan, notando que si algo no llega probablemente era por alguna razón.
-Siento alegría cuando otras personas obtienen algo que yo también deseo. Apoyo y celebro genuinamente su logro, porque es una señal de que sí es posible alcanzarlo. Verlo suceder en alguien cercano significa que se puede acercar a mí también. Si no llega a mi vida, pude vivir ese logro y esa alegría a través de ellos.
-Entiendo las mil maneras de ser abundante en el mundo, sabiendo que el dinero es solamente una de ellas y que no cambia en absoluto el valor de alguien.
-Demuestro humildad con lo que he obtenido y comparto lo que tengo. No dejar las posesiones estancadas o guardadas; las dejo mover, fluir e intercambio su energía.

Bloqueo #2: “No soy suficiente”

La segunda mentalidad se relaciona con no merecer abundancia. Estos comportamientos pueden de cierta forma parecer positivos, pero también la bloquean.

Mentalidad “no soy suficiente”

-No quiero “molestar” a otros con mis necesidades. No menciono nada cuando necesito algo.
-Siento vergüenza al pedir un favor.
-Siento que no merezco, que hay otros mejores que yo.
-Me menosprecio, cobrando poco por mi trabajo o talento, teniendo bajas expectativas sobre mí.
-Trabajo demasiado o extiendo mis límites sin esperar compensación por ello.
– Pienso constantemente que ‘la vida es difícil’ y tengo trabajar arduamente para recibir algo pequeño.
-No expreso mi opinión, deseos o injusticias que me afectan por creer que son “menos importantes” que las de otros.
-Me quejo con frecuencia sobre mi carencia, pero no hago nada al respecto.
-Pienso que querer una vida abundante en todo sentido no es para personas espirituales o que es algo de gente avara.
-Ahorro de manera excesiva y con energía de miedo hacia el futuro.
-Guardo cosas que no necesito (ni me gustan) con miedo a que algún día las pueda necesitar y no vaya a tener opción de comprarlas porque no corro con suerte.

Mentalidad abundante

-Abro mi vida para recibir de manera abundante. Le doy la bienvenida a la abundancia. Proyecto que merezco abundancia.
-Recibo ayuda con gratitud y me abro a que la vida y los demás me den la mano. Yo también ayudo a otros.
-Utilizo lenguaje abundante y positivo.
-Tengo certeza de que merezco toda la abundancia que deseo en lo profundo de mi corazón.
-Merezco todo aquello que esté alineado con mi propósito, mi felicidad real o que sea para el bien del mundo.
-Por el sólo hecho de haber nacido, ya merezco felicidad y abundancia.
-Soy extensión de la Creación y por ello tengo un poder creativo poderoso e ilimitado.
-Expreso mis deseos y necesidades con alegría, con entusiasmo y con confianza en la vida.
-No me reservo mis opiniones ni necesidades. Las comparto porque tengo el derecho de hacerlo.
-Reconozco que pedirle a la vida aquello que deseo en mi corazón con abundancia es un acto bondadoso, alineado con la espiritualidad y un derecho que tengo aquí y ahora. No es inadecuado, ni avaro, ni “malo” desear una vida de abundancia.
-Tengo confianza en mi futuro.
-No me apego a mis posesiones, las suelto y las dejo fluir.


Antes de adentrarnos en prácticas que nos puede ayudar en el día a día, quiero mencionar que si notas que tal vez tienes mentalidad de recursos limitados, lo primero que debes consider es no juzgarte. La mayoría de humanos la tenemos y se debe a las enseñanzas en nuestra infancia, nuestra cultura, las películas que vemos y hasta los mensajes de nuestros líderes políticos. Es algo que compartimos la mayoría de las personas, no eres la única. Lo segundo es felicitarte porque ahora ya eres consciente de aspectos de esta mentalidad, lo cual es el primer paso para cambiarla.

Meditación:

Empecemos con una meditación muy poderosa y positiva para atraer abundancia en tu vida.

La puedes escuchar aquí.

Ideas prácticas para sintonizarte con la abundancia:

  • Si en este momento tu presupuesto está apretado, ofrece tu tiempo generosamente. Si tu agenda está apretada, comparte tu dinero.
  • Sonríe al hacer un pago. Es una transacción que está beneficiando a las dos partes de manera justa. Tú estás recibiendo algo a cambio. Agradécele al otro por su trabajo y deséale abundancia.
  • Si te gustó un servicio o producto, escribe una recomendación en redes sociales. Por ejemplo, para el dueño de un restaurante una buena recomendación puede valer más que una cuantiosa propina.
  • Si tienes tiempo, deja que otros que tengan prisa pasen primero en una fila o cita. Puede significar mucho para ellos.
  • Celebra los triunfos de otros. Envía un email o un mensaje por redes sociales o una notita por correo a alguien que acaba de recibir un ascenso, obtener un nuevo trabajo o lanzar un nuevo producto. Alégrate genuinamente por su logro y deséales mucha abundancia.
  • Explora tus talentos e identifica cuáles puedes compartir más con el mundo. Te generará alegría a ti y podrás generarle abundancia a otros.
  • Identifica maneras de intercambiar servicios. Por ejemplo, si te gusta el diseño gráfico, puedes ofrecer tu talento a una empresa a cambio de los servicios que ellos ofrecen.
  • Dale una sonrisa a alguien. Puedes cambiar la vibración de su día haciéndola más positiva, con algo muy sencillo.
  • Disfruta hacer cosas que tú mismo puedes hacer como un regalo propio. Si decides salir menos a restaurantes puedes explorar cómo cocinar nuevas recetas nutritivas con alegría y deseo de aprender.

Respeta el dinero y su energía.

En este blog de Gabby Berstein sobre abundancia, ella cuenta la historia de una amiga que se quejaba constantemente por su mala situación financiera. Un día fueron a pagar algo y la amiga sacó un manojo de billetes desordenados y algunas monedas enredadas entre otros artículos personales. En ese momento, fue obvio que no estaba respetando el dinero, que, como todo, también es energía.

¿Cómo tratamos a nuestro dinero?

Si quizás es tu caso, ¿qué tal conseguir una billetera nueva o dedicarle tiempo a organizar tu dinero de manera que se vea ordenado y bonito? ¿qué haces con tus cuentas bancarias o tarjetas de crédito? ¿de qué otras formas podrías respetar más la energía del dinero?

Yo utilizo una plataforma digital (Mint.com) que me permite organizar mi presupuesto, planear objetivos de ahorro y monitorear mis cuentas. Sé que no todo el mundo siente seguridad centralizando cuentas en línea, pero a mi me ha funcionado muy bien. ¿Qué mas podrías hacer para organizar mejor tus cuentas y demostrar tu seriedad frente a la abundancia económica? ¿cuánto tiempo al mes le dedicas a ver tus finanzas con alegría y positivismo?

Considera incluir algunas afirmaciones abundantes en tu rutina:

Puedes practicar con algunas afirmaciones que ya conozcas y te funcionen o puedes explorar las siguientes:

  • “Hoy puedo observar toda la abundancia que ya me rodea”.
  • “Me abro a la abundancia y a recibir más en mi vida”.
  • “Atraigo prosperidad de todas las formas posibles y la comparto generosamente. Cuanto más la comparto, más tengo”.
  • “Invito la abundancia ilimitada a mi vida”.
  • “Alcanzar mis anhelos más profundos para mi felicidad y el bien del mundo es mi derecho innato”.
  • “Tengo muchísimos talentos para regalarle al mundo”.
  • “La abundancia es mi estado natural y la acepto”.

Échale un vistazo a estos libros y artículos:

**Puedes leer más sobre lo que quiero decir con propósito superior en el artículo sobre Propósito, aquí.

4 comentarios en “Abundancia”

    1. Gracias por tu comentario, Luis. Creo que somos muchos los que nos identificamos y seguimos con alegría este camino de aprendizaje y práctica 🙂 ¡Te deseo un muy feliz día!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s