REIRSE: Las razones para empezar una práctica de meditación diaria en el 2018

Enero, 2018

Un enero más que llega y con éste muchos propósitos para el nuevo año. Muy probablemente en tu lista de objetivos se encuentra la idea de llevar una vida más saludable y, dentro de esta categoría, tal vez hayas incluido algo sobre meditación o atención plena (también conocido como mindfulness). De ser así, no eres la única persona con este propósito en mente. Según un estudio realizado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos en los Estados Unidos estima que más de 18 millones de personas o el 8% de la población estadounidense, usó la práctica de meditación en el 2012. Si llevamos este porcentaje a cifras mundiales y tenemos en cuenta el crecimiento de los últimos años estamos hablando de cientos de millones de personas que planean meditar en el 2018.

Fuera del hecho de que está muy de moda, ¿cuáles son las razones para que tantos de nosotros escojamos adoptar esta actividad en nuestras vidas? Después de conversar con muchas personas, asistir a varios retiros y estudiar prácticas contemplativas para mi propio crecimiento, encontré que la mayoría de personas escoge meditar para “REIRSE”: Relajación, Enfoque, Interiorización, Reconexión, Sanación y Elevación.

Las razones principales que eligen las personas para empezar a meditar.

  • Relajación: Encontrar un espacio para permitir que nuestro cuerpo descanse. Llegar a un punto de calma, equilibrio y tranquilidad en nuestra mente. Reducir estrés.
  • Enfoque: Entrenar nuestra mente para llegar a estados más sostenibles de enfoque, atención, ecuanimidad y concentración. Enfocarse en el momento presente. Aumentar la creatividad e innovación.
  • Interiorización: Asimilar con mayor profundidad los aprendizajes que la vida nos presenta aumentando la aceptación, autorregulación y el conocimiento propio.  
  • Reconexión: Incrementar la conexión con nuestro ser interior. Reconocer nuestra esencia como parte de una Unidad.  Desarrollar conexiones más profundas con los demás. Aumentar compasión, amor propio y amor hacia los demás.   
  • Sanación: Mejorar la salud física. Reducir ansiedad y depresión. Superar situaciones difíciles y problemas emocionales. Aumentar la energía y vitalidad.  
  • Elevación: Crecer espiritualmente. Mantener una práctica para ser mejores seres humanos. Encontrar un propósito superior. Trascender.

La meditación puede tener efectos adicionales en nuestra mente y cuerpo, lo busquemos o no.

He notado que aún cuando las personas escogen una de estas razones para comenzar a meditar, eventualmente pueden modificar o aumentar el número de razones que las lleva a continuar su práctica. Adicionalmente, con una rutina constante de meditación se pueden generar cambios positivos a largo plazo, bien sea que se busquen o no. ‘Rasgos Alterados’, el último libro de los investigadores Daniel Goleman y Richard Davidson publicado en 2017, presenta decenas de estudios que evidencian científicamente efectos de la meditación que van más allá de estados superficiales de bienestar. Según los autores, una práctica constante de meditación puede generar cambios positivos y duraderos de comportamiento y hasta modificaciones en la estructura cerebral del practicante con resultados benéficos en muchos ámbitos.

Por ejemplo, investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles detectaron un volumen de materia gris y del hipocampo derecho significativamente mayor en personas que habían practicado la meditación por varios años comparado con personas que no la practicaban, utilizando resonancia magnética. Las zonas cerebrales que fueron encontradas presentando una mayor masa están relacionadas con regulación emocional y control de respuesta, lo cual puede constatar la habilidad de cultivar emociones positivas y mantener estabilidad emocional y ecuanimidad en las personas que meditan.

Otros estudios han también demostrado el efecto positivo de la meditación el sistema inmune, la reducción de la acción de la amígdala cerebral, el manejo del dolor y hasta el sistema circulatorio. Una investigación hecha por el American Journal of Hypertension con 298 estudiantes de universidad seleccionados aleatoriamente presentó evidencia sobre la manera en la que la meditación puede ayudar a disminuir la presión sanguínea. Los estudiantes fueron divididos en dos grupos, uno de ellos haciéndolos participar en meditación transcendental. “A los tres meses, de los 207 estudiantes que siguieron en el estudio, los que meditaban presentaron una disminución leve de la presión, mostraron una reducción significativa de las alteraciones del estado anímico, de la ansiedad, la depresión, el enojo y la hostilidad, como así también más capacidad para sobrellevarlos que al inicio de la investigación y que el grupo de control”.

La meditación te puede ayudar a obtener tus demás propósitos para el nuevo año.

También se ha comprobado que meditar ayuda a aumentar nuestra fuerza de voluntad. A través de una práctica constante de entrenar nuestra mente para volver al presente y silenciarse, vamos creando mayor control sobre nuestros pensamientos y acciones. De esta forma practicamos la disciplina, el autocontrol, el enfoque y la fuerza de voluntad. Esto significa que en nuestro día a día podremos obtener otros objetivos y mantener nuestros hábitos con mayor facilidad.

Así es que tener la práctica de meditación en tu lista de propósitos para el 2018 no solamente puede ayudarte a llevar una vida más sana, sino que también poco a poco modificará partes de ti y de tu cerebro de manera benéfica y también te ayudará a obtener las demás metas que tengas para este año que empieza. Para comenzar, te sugiero utilizar una aplicación móvil que tenga meditaciones guiadas (aquí puedes ver una lista de aplicaciones recomendadas).

Mucha suerte y ¡que el 2018 sea un año para REIRSE y meditar!